La recién llegada en la prisión dejó a todos en shock
Un recibimiento cruel en el patio —¡Oye, gatita! —retumbó una voz áspera en el patio de la prisión, cortando de golpe las conversaciones y dejando a varias reclusas en silencio. Quien habló fue Pitbull, una interna conocida por su carácter implacable y por imponerse siempre con amenazas, fuerza y una mirada que helaba el ambiente. … Read more